martes, 10 de junio de 2008

NO ME CANSO ( Pudiste ser mi Amo)






"Estoy desnuda al amanecer
en este último piso abuhardillado
No sé si ponerme a cien
o darme una tregua en el lavabo
No tengo dinero para el tren con destino tus brazos
Necesito aire en el pulmón del cielo de tus labios
La ventana ha cedido al sol que me aporta calor
y algo de pena
No queda nada de alcohol
quién fuese Cristo en la última cena
No sé si mandarte una postal
tatuada de ilusiones
O imaginarme un carnaval con aires de tu nombre
Mi corazón ladea a popa
No se dónde esta mi ropa
la habré perdido junto al miedo
No me canso de quitarme el sombrero
Cuando llueve por mojarme las canciones
Y no me daré cuenta en esta puta vida
que lo que yo quiero es llenarte tus rincones
No me canso de mirarte a la cara
No me canso de vivir en escenarios
Y no hay más adversarios que tú y yo de espaldas
que el amor son tres flores que se riegan a diario
Mis pupilas siempre tienen sed
y son sobre tu espalda enredadera
todo lo que quiero ver
son las aguas que inundan tus maneras
y todas las lágrimas son sal del mar de tus secretos
y todas las páginas están heridas de tus besos..."

Aquí estoy, de nuevo, a regañadientes y deseándolo, porque escribir me desahoga de tí, mi amor, pero también me arroja todo el peso de tu recuerdo y de tu desquerer... Las diez y poco de la mañana, una larga noche sin dormir ni un sólo minuto y demasiadas cosas en qué pensar, casi ninguna de ellas buena. La música me ayuda un poco, aunque ya sé que habrá canciones que me hagan verme triste y abandonada...

Me siento extraña, miles de pensamientos se agolpan a la puerta de mi mente, para ser volcados en forma de más locuras en este blog, pero, ¿qué más da? Total, nada es real ni tampoco es invención. Sé que no mereces ni una sola letra que se dedique a tí, pero aunque el día es radiante, la noche crece en mi interior y no puedo evitar pensarte como si te tuviera a segundos, como si no hiciera hoy una semana en la que, en parte por mi voluntad, no te he visto. Sí, por esta voluntad mía que, por orgullo, es posible que te aleje aún más de mí. Pero debo hacerlo, me lo dice este instinto rebelde que sabe que si salgo, vaya donde vaya, mi mirada sólo te buscará a tí, siempre a tí. Porque sé que si te encuentro, o me encuentras, o nos encontramos, si vuelves, capitularé de nuevo en tus brazos y haré lo que desees. ¿Y todo para qué? Yo lo hubiera hecho todos los días, todas las horas, por tí, pero tienes miedo de atarte, como siempre. Y así llevamos, en este diabólico juego, dos años y casi un mes. Sóolo en estos últimos meses he tenido la fuerza de resistirme a esta marea sin nombre que me llevaba a salir todos los días, a beber copa tras copa con desconocidos (al final todos lo son, aún siendo gente que veía todos los días) para matar el tiempo hasta que me hallaras, aunque incluso entonces me resistía a ir yo a buscarte donde me decían que estabas. Pero no podía quedarme en casa pensando que podía desperdiciar "una vez más que podría ser la última" a tu lado.


A medida que pasaban los meses, -pues casi desde el principio esta "relación" fué así-, cobró forma en mí la idea, bastante inusitada viniendo de alguien de mi carácter, de que deseaba con todas mis fuerzas que, ya que no me amabas, (al menos no de la manera en que yo necesito), de que ya que eras "mi" Amor en mi interior sólamente, que al menos fueras mi Amo. Y cometí el error de decírtelo, de intentar que lo comprendieras. Error. Al sólo haberme interesado el tema BDSM en profundidad hace relativamente poco, confundí tu carácter caprichoso y mandón con un carácter Dominante, con mayúscula. Lo comprendiste en parte, y la idea no te desagradó del todo, (conozco los cambios de expresión de tus ojos), pero debiste intuir que algo como ser mi Amo, equivaldría a cierta entrega igual que ocurre con el Amor. Cierto grado de compromiso y de relación más continua que la que teníamos hasta ahora, por no hablar de la complicidad... Y si no podías comprometerte en el Amor, menos podrías a un nivel como el que yo te conté. Y eso que mis explicaciones fueron un poco entre bromas, más por ver cómo reaccionabas (y por si "colaba", qué duda cabe...).

Y hay algo más. Tu carácter es propenso a desquiciarse fácilmente, cuando te enfadas de verdad... te "disparas", y no hablo sólo verbalmente. Y tú, aunque presumes mucho de su fuerza y tal... en el fondo tienes miedo de pasarte porque sabes que cuando empiezas... no sabes parar. Sabes que no miento.

Así que yo que pensaba, en la medida de mis escasos conocimientos, que van aumentando cada día a medida que leo sobre este tema, en enseñarte e incitarte a ser mi Amo...mi gozo en un pozo, como suele decirse.

Seguirás siendo mi obsesión, de la que huyo y que a veces también me rehúye... hasta el próximo día en que nos hallemos frente a frente, en que yo me haga la dura, en que te responda con mucha demora que sí, como distraída, cuando me preguntes si aún te quiero... en que te diga que no una y otra vez hasta que me sujetes del cuello y me digas que sí. Y punto.


Porque tú sabes, como yo, que mi "no", es "sí, sí, sí, como quieras, cuando quieras, donde quieras..."

Incluso ahora, voluntariamente encerrada, la idea me obsesiona. Tu recuerdo me sigue atormentando, porque, como dice la canción con la que comencé esta entrada, la que escuchaba en ese momento terrible de intentar expresar la cara más oscura de mi sentir : "No me canso de mirarte a la cara/ No me canso de vivir en escenarios/ Y no hay más adversarios/ Que tú y yo de espaldas..."

No me canso, pero todo tiene un límite, vida mía... Sólo te rogaré, te suplicaré una cosa: no hagas que deba renunciar a tí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Fantastico, genial, esquisito, una cronica brutal y sentida, vivida, como parece ser la tonica de tus escritos.

Mi más sincera enhorabuena.

Si me lo permites, un beso de admiracion por tu manera de escribir.

McQ

JEZABEL dijo...

Muchas gracias por tus palabras, "anónimo" McQ: en efecto, mucho de lo escrito ha sido sentido ya antes... o lo está siendo aún... Claro que no hay que fiarse, muchas de las cosas que escribo son simples "delirios", nunca se sabe lo que puede traer la locura ;)

Se ve, de todos modos, que tienes intuición... y mucha.

Reitero mis más humildes gracias por tus amables opiniones y, además de permitirte el beso, te lo devuelvo encantada,

Jezabel.