domingo, 27 de abril de 2008

ENTREGA


Fuíste mi Amo sin querer porque te amo,
no porque tu instinto te engañara,
pues sabes que por amor todo te he dado
y en la penumbra soy, sin que lo sepas, tu esclava.

Aguanto tu ira, tu dolor, tu risa y tu enfado,
soy, sin tú quererlo, la que te anhela en la madrugada,
soy la que en la sombra te espera, aunque hable con extraños,
soy aquella que renuncia, por tí, a ser humana.

No conoces este mundo, -sé que cuesta explicarlo-,
mas conoces mi entrega: sólo espero tu castigo, para quedarme en nada,
no soy más que la rendición que dejé en tus manos
porque más que mi cuerpo, te entregué mi alma.

Y tienes miedo de tu fuerza, -ya no pienso en milagros-,
y no sabes que te espero, como perra enamorada,
que me ates, me castigues, que me des lo que yo he deseado:
que en esta tormenta, tu cuerpo sea el puerto en el que mis ansias amarran.

Haz de mí lo que soñabas en tus sueños de pecado,
somete mi corazón rebelde, mírame mientras me matas:
(Sólo tú, mi amor, mi perdición y mi Amo...)
Que lo último que contemple sea nuestra muerte en Tu mirada...