jueves, 28 de agosto de 2014

PRECIPICIOS.

Detrás de cada esquina,
de cada madrugada incierta,
detrás de cada rosal y cada espina,
detrás del abandono sé lo que me espera.

Hay un lugar en el segundo que amanece
que se ilumina en el recuerdo,
hay una luz que por bella me entristece,
que me dice que no estás y que te pierdo...

Porque a medida que camino
cada uno de mis pasos me condena,
y ya no sé quién soy, ni el tiempo en que vivo,
si soy un ser humano o la sombra de mi pena.

Es por esto que detrás de cada beso,
de cada caricia tierna,
de cada piel en que te anhelo
hay precipicios, alturas que me esperan,
que me dicen que no tenga miedo,

y es que si al menos supiera
que tú estarás al final de este vuelo...